Habilidades de supervivencia de los padres

¿Alguna vez has sentido que tu hijo o hijos se llevan toda tu energía y que, por lo tanto, no tienes energía para dar a tu cónyuge, pareja o amigos? Esto es muy normal aunque es muy importante prestar atención, ser consciente de ello y trabajar en ello. Los humanos somos seres sociales y necesitamos esa red de apoyo para funcionar en nuestra vida diaria. Sin ella, nos desgastaremos y acabaremos por vernos desbordados en nuestras relaciones, en nuestro trabajo y en nuestra forma de ser padres. A continuación, algunas recomendaciones sobre las relaciones que son tan importantes a la hora de criar a los niños, y más aún, a los niños con autismo.

En primer lugar, asegúrate de tener un compañero adulto cercano en el que puedas confiar. Si tiene un cónyuge o una pareja, lo más probable es que sean ellos. Si no tiene cónyuge o pareja, identifique a un amigo cercano con el que pueda tener conversaciones reales y abiertas y al que pueda llamar en momentos de necesidad. Es importante que alguien sepa por lo que estás pasando y cómo te sientes. Alguien que simplemente escuche puede ser una gran fuente de fuerza.

En segundo lugar, mantén un alto nivel de comunicación con tu pareja sobre tus estrategias de crianza, lejos de tu hijo. Es muy importante tener estilos y estrategias de crianza coherentes. Estar en desacuerdo durante un episodio con tu hijo solo aumentará el estrés y empeorará las cosas. La comunicación debe producirse cuando estéis a solas y podáis llegar a acuerdos. Esto ayudará en los momentos en que uno de los padres necesita un descanso y el otro puede intervenir y ser coherente con las estrategias que el primer padre estaba utilizando. Al igual que un matrimonio construye una relación, un hijo construye un equipo.

Pide ayuda, sobre todo al principio. No dudes en utilizar cualquier tipo de apoyo que esté disponible para ti. Tu familia y tus amigos están ahí para ayudarte, pero puede que no sepan cómo. ¿Quizás puedas pedirle a alguien que saque a los niños una tarde? O preparar la cena para tu familia una noche.

Si puede, permítase un descanso, tómese un tiempo libre. Puede ser algo tan sencillo como dar un paseo o incluso ir a ver una película, ir de compras o visitar a un amigo puede suponer una gran diferencia. Programe regularmente un tiempo de diversión para los adultos, lejos de su hijo, con su pareja o con amigos cercanos. Esto es muy importante. La crianza de los hijos es difícil y conlleva muchos retos en las relaciones. Es importante pasar tiempo juntos, concentrándose en ustedes dos y no preocupándose por su hijo en la habitación de al lado.

Por último, no te olvides de descansar. Si duermes con regularidad, estarás mejor preparada para tomar buenas decisiones, ser más paciente con tu hijo y lidiar con el estrés de tu vida.

Recuerda que si quieres cuidar lo mejor posible de tu hijo, primero debes cuidar lo mejor posible de ti misma. Relájate, diviértete y céntrate en ti.

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