Funciones conductuales en el autismo: guía para padres sobre estrategias sensoriales, de evasión, de atención y tangibles

Los padres de niños con autismo suelen preguntarse por qué se producen ciertos comportamientos y cómo reaccionar. Los especialistas en comportamiento clasifican los comportamientos en cuatro funciones: Sensorial (automático), Escapar (evitación), Atención, y Tangible (acceso a los objetos), a menudo recordadas por el acrónimo S.E.A.T. Cada función refleja una necesidad que el niño está comunicando. Por ejemplo, agitar las manos suele proporcionar una respuesta sensorial reconfortante, mientras que las rabietas a la hora de acostarse pueden tener como objetivo escapar de una tarea no deseada. Este artículo explica cada función en un lenguaje sencillo, ofrece ejemplos y propone estrategias fáciles de aplicar para los padres y respaldadas por investigaciones. Aconseja cuándo pueden ayudar unas sencillas estrategias en casa y cuándo es mejor buscar apoyo profesional en ABA. Por último, muestra cómo LeafWing Center apoya a las familias con autismo.
Índice
- Explicación de las funciones de comportamiento
- Estrategias y ejemplos para padres
- Cuándo buscar ayuda profesional
- Principales conclusiones
- Cómo puede ayudarle LeafWing Center
- Glosario de términos relacionados
- Otros artículos relacionados
- Preguntas frecuentes sobre la terapia ABA
Cuandoun niño acude a unterapeuta ABA, este lo evalúa y clasifica sus comportamientos en una de las cuatro funciones o categorías de comportamiento . Estas son las siguientes:
Esto ayuda al terapeutaa identificar un comportamiento y la razón por la que puede producirse, y a elaborar luego un plan para redirigir dicho comportamiento cuando se produzca o para utilizar otras herramientas dela terapia ABA con el fin de sustituirlopor uno más adecuado. Los terapeutas colaborarán con los padres o tutores y observarán al niño para determinar su comportamiento.
Al identificar casos concretos de un comportamiento, pueden determinar en qué punto de una categoría puede producirse. Por ejemplo, si un niño pide una galleta y se le da una, es probable que pida otra. Un terapeuta de ABA clasificaría esta situación dentro de «Acceso a objetos tangibles», ya que el niño obtiene la galleta física cuando la pide.

Explicación de las funciones de comportamiento
El Análisis Conductual Aplicado (ABA) se centra en por qué un niño hace algo. Cada conducta tiene una función o un propósito: la necesidad que satisface. La investigación y la práctica identifican cuatro funciones principales de la conducta:
# 1 Funciones conductuales de la terapia ABA: Estimulación Sensorial
Esto ocurre cuando un niño necesita estímulos sensoriales para que sus sistemas musculoesquelético y nervioso reciban información con mayor facilidad. Los niños con autismo tienen una conciencia corporal hipersensible o hiposensible a los estímulos normales. Por ejemplo, un jersey que pica puede resultar molesto para una persona normal, y es posible que se acostumbre a él llevándolo más a menudo o ignorándolo. Sin embargo, para alguien con autismo, ese jersey que pica altera por completo su estado de ánimo, y su cuerpo no puede procesar la sensación con normalidad, por lo que suele provocar un arrebato, o puede ser lo único en lo que pueda pensar en todo el día.
Para estimular sus sentidos, los niños con autismosuelen realizarmovimientos repetitivos. Esto ayuda a su cuerpo a procesar la información sensorial con mayor facilidad.
Algunos ejemplos son:
- aleteo de manos
- balancín
- tocar objetos o personas
- hacer ruidos fuertes y vocalizaciones
- golpeteo de bolígrafo
- meter y sacar un juguete
- girar un objeto de un lado a otro
Por lo general, la estimulación sensorial es aceptable siempre que no cause daño al niño ni a las personas que le rodean. Si ese fuera el caso, el terapeuta ABA trabajaría para redirigir la estimulación sensorial perjudicial hacia una alternativa más segura.
# 2 Funciones conductuales de la terapia ABA: Escape
Los comportamientos de huida se producen cuando un niño con autismo intenta evitar una tarea o alejarse de un exceso de estímulos sensoriales a la vez. Pueden ignorar activamente algo apartando la cabeza o tapándose los ojos. También pueden abandonar el entorno por completo caminando o corriendo. Esto puede suponer un peligro para el niño o para quienes le rodean. Por lo tanto, es importante contar con un lugar o una sala específicos a los que el niño pueda acudir cuando necesite escapar, y que sean seguros para él. Muchas escuelas disponen de una sala sensorial a la que los alumnos pueden acudir para escapar, lo que les ayuda a reajustarse gracias a paredes acolchadas, un columpio y otros materiales sensoriales.
Para reducir la aparición de conductas de huida, la terapia ABA fomenta estrategias de refuerzo positivo. Al ofrecer al niño recompensas y elogios verbales, el terapeuta puede animarle a quedarse y completar sus tareas.
Además, se pueden utilizar indicaciones y señales para recordar al niño lo que tiene que hacer o para que se quede en un mismo sitio. Si un niño se siente abrumado por los estímulos sensoriales, la terapia ABA también puede ayudar a reducir su intensidad mediante actividades relajantes o un entorno más tranquilo.
Los terapeutas ABA también utilizan técnicas de prompting y fading para ayudar al niño a aprender y retener nuevas habilidades, al tiempo que reducen su dependencia de las indicaciones o señales del terapeuta. El prompting es una estrategia ABA muy utilizada que suele combinarse con el fading. Estas dos técnicas actúan conjuntamente para fomentar las respuestas correctas por parte del niño. El prompting consiste en emplear estrategias para fomentar respuestas precisas, mientras que el fading consiste en reducir gradualmente la indicación a medida que el niño se va familiarizando con la respuesta correcta.
Por último, los métodos de extinción se utilizan a menudo en la terapia ABA cuando el comportamiento es especialmente difícil de extinguir. Por ejemplo, cuando un niño no recibe un caramelo por hacer una rabieta, la frecuencia de las rabietas disminuye gradualmente hasta que cesan por completo. El comportamiento aprendido de hacer rabietas se ha extinguido.
# 3 Funciones conductuales de la terapia ABA: Acceso a la Atención
Es cuando un niño con autismo quiere llamar la atención de los demás. Esto puede ser especialmente difícil para los niños autistas no verbales. Al igual que con sus compañeros normales, los comportamientos para llamar la atención pueden ser buenos o no tan buenos.
Comportamiento positivo de búsqueda de atención:
- diciendo «Disculpe».
- golpear educadamente al individuo
Comportamiento negativo de búsqueda de atención:
- llorando
- gritando
- lanzar objetos
- golpeando
- morder
Un terapeuta ABA trabajará para ayudar a esos comportamientos no tan buenos de búsqueda de atención. Para los niños con autismo que no son verbales, puede ser beneficioso introducir un iPad u otro dispositivo electrónico de este tipo que actúe como sus palabras, donde puedan hacer preguntas, pedir lo que quieren y ser capaces de interactuar de forma adecuada y segura con los que les rodean. Los niños con autismo que pueden hablar también pueden beneficiarse de láminas con diferentes elementos visuales que les ayuden a identificar lo que quieren.
Los cuatro comportamientos principales en los que puede centrarse un terapeuta ABA con respecto a las conductas de búsqueda de atención son:
- Enseñar al niño formas adecuadas de solicitar atención mediante el modelado. Los terapeutas de ABA modelarán los comportamientos esperados y ayudarán al niño a aprenderlos e imitarlos. Esto puede hacerse mediante señales verbales y/o visuales, en función de las capacidades del niño.
- Sustituye los comportamientos inapropiados para llamar la atención por refuerzos positivos, como elogios verbales o recompensas, como un juguete o una pegatina, cuando hagan algo bien.
- Enseña al niño a reconocer cuándo está siendo demasiado demandante de atención y dale estrategias para controlar su comportamiento.
- Animar al niño a participar en actividades que fomenten la interacción social. y ofrecer una respuesta positiva a los comportamientos adecuados. Esto podría incluir actividades como
- deportes,
- arte,
- música,
- rompecabezas,
- y mucho más.
#4 Funciones conductuales de la terapia ABA: Acceso a Tangibles
Esto ocurre cuando un niño con autismo quiere acceder a los refuerzos preferidos, también conocidos como recompensas. Las recompensas pueden adoptar muchas formas y modalidades diferentes:
- Juguetes como bloques, cartas y coches
- Alimentos como patatas fritas o dulces
- Aparatos electrónicos como TV, iPad, música
Del mismo modo que las personas pueden comer un dulce como recompensa por haber jugado bien o haber completado una tarea, lo mismo ocurre con las personas con autismo. El uso de recompensas tangibles puede funcionar muy bien, pero también puede resultar contraproducente y dar lugar a comportamientos indeseables si no se hace correctamente.
Cuando un niño realiza una tarea necesaria, las recompensas tangibles pueden ser un gran estímulo. Por ejemplo, si un niño completa su rutina matutina de vestirse y lavarse los dientes, los padres pueden decirle: «¡Bien hecho! Lo has hecho todo tú solo y, por eso, podrás ver tu programa favorito de YouTube durante 15 minutos antes del desayuno». Una combinación de comentarios positivos y recompensas tangibles puede ayudar a moldear los comportamientos y motivarles a completar las tareas que se les piden.
Estrategias y ejemplos para padres
Cada niño es único. A continuación, ofrecemos algunos principios útiles para orientar a los padres en casa. Se trata de consejos prácticos respaldados por expertos:
- Observa y formula hipótesis: antes de reaccionar, fíjate en cuándo y por qué se produce ese comportamiento. ¿Es después de un ruido fuerte? ¿Mientras hace los deberes? Esta pista apunta a la función. Por ejemplo, si las rabietas siempre se producen a la hora del baño, es posible que se trate de un intento de evasión.
- Mantén la calma y sé coherente: responde a los comportamientos con un plan fijo. Si decides ignorar los gritos para llamar la atención, asegúrate de que todos los miembros de la familia lo respeten. La coherencia es fundamental.
- Refuerzo positivo: Céntrate en recompensar lo que quieres, no en castigar lo que no quieres. Los elogios, las recompensas simbólicas o un rato extra de juego por cooperar o pedir las cosas correctamente funcionan de maravilla. Por ejemplo, di «Me encanta cómo has sabido expresarte» y choca los cinco cuando te lo pidan correctamente, en lugar de gritarles cuando no lo hagan.
- Habilidades sustitutivas: Enséñale al niño formas alternativas de satisfacer la misma necesidad. Si lanza objetos para evitar realizar una tarea, enséñale a decir «Pausa, por favor». Si llora para pedir un juguete, enséñale a usar una tarjeta ilustrada o un gesto. Las investigaciones demuestran que es fundamental enseñarle un comportamiento sustitutivo (funcionalmente equivalente).
- Opciones estructuradas: Ofrecer opciones limitadas le da al niño cierto control. Preguntarle «¿Quieres el rotulador rojo o el azul?» puede evitar una rabieta motivada por la búsqueda de atención, al involucrarlo en la decisión. Para evitar situaciones conflictivas, preguntarle «¿Prefieres hacer 5 o 3 problemas de matemáticas?» lo incluye en el plan.
- Apoyos sensoriales: Si el niño es sensible a los sonidos, las luces o el tacto, modifica el entorno de forma proactiva. Permítele usar auriculares, poner música relajante o utilizar una manta con peso si es necesario. Permite «estimulaciones seguras» siempre que sea posible (por ejemplo, un juguete antiestrés) para ayudarle a calmarse por sí mismo.
- Estrategias para tranquilizarse: Crea un rincón tranquilo o un «kit de relajación» (cojines mullidos, un juguete masticable, una foto de un lugar agradable) al que el niño pueda acudir cuando esté alterado. Enséñale que está bien utilizarlo. Esto le ayuda a controlar sus emociones sin necesidad de escapar o comportarse de forma inadecuada.
- Da ejemplo y enseña: Muéstrale a tu hijo cómo debe comportarse. Por ejemplo, simula con él cómo pedir atención o juguetes de forma educada. Utiliza cuentos o vídeos sobre personajes que se enfrentan a situaciones similares y las gestionan bien.
- Ayudas visuales: Muchos niños con autismo responden bien a los estímulos visuales. Los horarios con imágenes («Primero el colegio, luego el patio»), los tableros de elección o las escalas visuales («tranquilo–molesto») pueden aclarar las expectativas y reducir la confusión.
- Sigue el progreso: toma nota de las estrategias que pruebes y de cómo responde el niño. Si un método parece funcionar (el comportamiento mejora aunque sea ligeramente), sigue con él. Si nada parece ayudar, es señal de que debes buscar ayuda profesional.
Ejemplo ilustrativo: Max, el hijo de Sara, de 4 años, tiene rabietas a la hora de comer (función de evasión). Sara empieza a ofrecerle pequeñas opciones («¿Quieres primero la cuchara o el tenedor?») y elogia a Max cuando elige con calma. Crean una tabla de «primero/luego»: «Primero come, luego juega». Con el paso de los días, Max empieza a comer más tranquilamente para poder jugar. Sara también le enseña a Max una señal de descanso («Descanso, por favor») para cuando se sienta molesto, reforzándola con refuerzos positivos.
Si, a pesar delos esfuerzos de los padres, los comportamientos problemáticos se agravan o nomejoran, consulte a un experto. Los comportamientos graves (autolesiones, agresividad, rabietas muy frecuentes) suelen requerir una evaluación funcional del comportamiento realizada por un BCBA.
Cuándo buscar ayuda profesional
El ABA resulta más eficaz cuando se inicia a una edad temprana y se adapta a las necesidades del niño. Entre los indicios de que es el momento de solicitar una evaluación o apoyo en ABA se incluyen:
- El comportamiento es peligroso (autolesiones, mordiscos, agresividad).
- El comportamiento persiste o empeora a pesar de las medidas que se toman en casa.
- Su hijo tiene dificultades para expresar sus deseos o necesidades de forma clara (por ejemplo, no sabe pedir descansos ni objetos de ninguna manera).
- Este comportamiento interfiere de manera significativa en el aprendizaje, la interacción social o la vida familiar.
- Te sientes abrumado o no sabes muy bien cómo seguir adelante.
En estos casos, un profesional puede realizar una evaluación funcional del comportamiento (FBA). Este proceso (entrevistas, observaciones y, en ocasiones, pruebas) permite identificar la función exacta del comportamiento. Una vez que el terapeuta la conoce, elabora un plan de intervención: no se limita a detener el comportamiento, sino que enseña una nueva habilidad para sustituirlo. Por ejemplo, un niño al que se le enseña a pedir un descanso con palabras podría dejar de gritar para evitar trabajar.
El equipo del LeafWing Center cuenta con analistas conductuales certificados (BCBA) que pueden realizar esta evaluación y diseñar un plan. Además, ofrecen orientación a los padres mediante sesiones de formación, para que las estrategias que se aplican en casa y en la clínica estén coordinadas. Una intervención temprana y colaborativa brinda a los niños las mejores oportunidades para aprender comportamientos positivos.
La próxima vez que oigas a un terapeuta ABA hablar del acrónimo S.E.A.T., ya sabrás que se refiere a «estimulación sensorial», «escape», «acceso a la atención» y «acceso a objetos tangibles». Un terapeuta ABA te entrevistará para conocer mejor a tu hijo y sus comportamientos. Usted puede ayudar a clasificar los comportamientos de su hijo en una de estas cuatro categorías. Saber qué estímulos sensoriales u objetos tangibles prefiere su hijo puede ayudar a los terapeutas a empezar a elaborar un plan sobre cómo redirigir su atención cuando se produzca un comportamiento indeseable.
Los terapeutas ABA ayudan a las personas con discapacidades del desarrollo, como el autismo, a aprender nuevas habilidades y comportamientos utilizando técnicas basadas en pruebas. También ayudan a las familias y a los cuidadores a comprender y controlar los comportamientos.
Principales conclusiones
- Las cuatro funciones del comportamiento (SEAT): sensorial (automática), de evasión, de atención y tangible. Cada comportamiento suele satisfacer una de estas necesidades.
- Ejemplos y señales: taparse los oídos o agitar las manos = necesidad sensorial (para autorregularse); hacer una rabieta o salir corriendo = huida (para evitar una tarea); gritar o tocarte físicamente = búsqueda de atención (para conseguir interacción social); llorar para pedir un juguete o comida = necesidad tangible ( para conseguir lo que desea).
- Estrategias en casa: Céntrate en el refuerzo positivo. Los elogios y las recompensas por el buen comportamiento funcionan mejor que el castigo. En cuanto a las necesidades sensoriales, ofrece alternativas seguras (por ejemplo, una manta con peso o un rincón tranquilo) si el comportamiento no es perjudicial. Para evitar que se evada, divide las tareas en pequeños pasos, utiliza horarios visuales y permite descansos regulares. En cuanto a la atención, preste atención cuando lo pidan de forma adecuada (por ejemplo, «disculpe») e ignore los arrebatos. Para lo tangible, utilice frases del tipo «primero/luego» y ofrezca opciones («primero ponte los zapatos, luego coge tu juguete»).
- Ejemplos/Situaciones: Situación: Cada mañana, Mia, de 5 años, grita cuando le piden que se ponga los zapatos. Esto puede ser una forma de evadirse (evita la tarea difícil) o una respuesta sensorial (no le gusta la sensación). Los padres podrían sentarse con ella, dividir la tarea (solo un zapato cada vez) y utilizar un temporizador sencillo («en 5 minutos, descanso para merendar»). Con el tiempo, recompénsela con elogios y una pegatina por cooperar. Si realmente se trata de una crisis (sobrecarga sensorial), ofrecerle unos auriculares o un descanso tranquilo puede ayudar.
- Cuándo pedir ayuda: Prueba estrategias suaves de forma constante durante unas semanas. Si persisten los comportamientos graves (autolesiones, rabietas frecuentes, agresividad) o si te sientes desbordado, ponte en contacto con un BCBA. Los analistas conductuales están capacitados para realizar una evaluación funcional del comportamiento (FBA) con el fin de identificar las causas y diseñar intervenciones personalizadas.
Cómo puede ayudarle LeafWing Center
LeafWing Center ofrece terapia ABA personalizada para niños con autismo y necesidades relacionadas. Nuestros expertos:
- Realizar evaluaciones exhaustivas del comportamiento y las habilidades.
- Identificar las funciones que subyacen a los comportamientos y elaborar planes personalizados.
- Formar y apoyar a los padres y cuidadores con estrategias prácticas.
- Proporcionar apoyo multidisciplinar (logopedia, terapia ocupacional, etc.) si es necesario.
Si su hijo tiene dificultades, LeafWing puede ser su aliado. Estableceremos objetivos concretos (como pedir ayuda con palabras o esperar tranquilamente a que le toque un juguete) y haremos un seguimiento de sus progresos. Nuestro objetivo es dotar a su familia de herramientas que se adapten a la personalidad y los puntos fuertes únicos de su hijo.
Llama al LeafWing Center Póngase en contacto con nosotros hoy mismo para conocer nuestros programas o solicitar una evaluación. Déjenos ayudar a su hijo a desarrollarse plenamente en cualquier entorno.
Glosario de términos relacionados
- Contingencia de evasión
- Contingencia de escape
- Escapar de la extinción
- Integración sensorial
- Refuerzo positivo
- Comportamientos estereotipados/repetitivos
Otros artículos relacionados
Preguntas frecuentes sobre la terapia ABA
¿Para qué sirve la terapia ABA?
La terapia basada en el ABA puede utilizarse en multitud de ámbitos. En la actualidad, estas intervenciones se utilizan principalmente con personas que viven con TEA; sin embargo, sus aplicaciones pueden utilizarse con personas que viven con trastornos generalizados del desarrollo, así como con otros trastornos. En el caso del TEA, puede utilizarse para enseñar de forma eficaz habilidades específicas que pueden no estar en el repertorio de habilidades del niño para ayudarle a funcionar mejor en su entorno, ya sea en casa, en la escuela o en la comunidad. Junto con los programas de adquisición de habilidades, las intervenciones basadas en el ABA también pueden utilizarse para tratar los excesos de comportamiento (por ejemplo, las rabietas, los comportamientos agresivos, las conductas autolesivas). Por último, también puede utilizarse en la formación de padres y cuidadores.
En los programas de adquisición de habilidades, el repertorio de habilidades del niño se evalúa en la fase inicial de los servicios en áreas adaptativas clave como la comunicación/lenguaje, la autoayuda, las habilidades sociales y también las habilidades motoras. Una vez que se identifican las habilidades que hay que enseñar, se desarrolla un objetivo para cada habilidad y luego se aborda/enseña utilizando técnicas basadas en el ABA para enseñar esas habilidades importantes. En última instancia, una terapia basada en el ABA facilitará cierto grado de mantenimiento (es decir, el niño puede seguir realizando las conductas aprendidas en ausencia de entrenamiento/intervención a lo largo del tiempo) y de generalización (es decir, se observa que las conductas aprendidas se producen en situaciones diferentes del entorno de instrucción). Estos dos conceptos son muy importantes en cualquier intervención basada en el ABA.
En la gestión de la conducta, se evalúa la función de los comportamientos desafiantes en la fase inicial de los servicios. En esta fase, se determina "por qué se produce este comportamiento". Una vez que se conoce, se desarrolla una terapia basada en el ABA no sólo para disminuir la ocurrencia del comportamiento que se está tratando, sino también para enseñar al niño un comportamiento funcionalmente equivalente que sea socialmente apropiado. Por ejemplo, si un niño recurre a conductas de rabieta cuando se le dice que no puede tener un artículo específico, se le puede enseñar a aceptar una alternativa o a encontrar una alternativa por sí mismo. Por supuesto, esto sólo se puede hacer hasta cierto punto: el ofrecimiento de alternativas. Llega un momento en el que un "no" significa "no", por lo que habrá que dejar que el comportamiento de la rabieta siga su curso (es decir, que continúe hasta que cese). Esto nunca es fácil y a los padres/cuidadores les llevará algún tiempo acostumbrarse, pero las investigaciones han demostrado que con el tiempo y la aplicación constante de un programa de gestión de la conducta basado en el ABA, el comportamiento desafiante mejorará.
En la formación de los padres, las personas que cuidan de un niño pueden recibir un "plan de estudios" personalizado que se adapte mejor a su situación. Un área típica que se cubre en la formación de los padres es la enseñanza a los adultos responsables de los conceptos pertinentes basados en el ABA para ayudar a los adultos a entender el fundamento de las intervenciones que se utilizan en los servicios basados en el ABA de su hijo. Otra área cubierta en la formación de los padres es la enseñanza de los adultos de los programas de adquisición de habilidades específicas y / o programas de gestión de la conducta que van a poner en práctica durante el tiempo de la familia. Otras áreas cubiertas en la formación de los padres pueden ser la recogida de datos, cómo facilitar el mantenimiento, cómo facilitar la generalización de las habilidades aprendidas, por nombrar algunas.
No existe un "formato único" que se adapte a las necesidades de todos los niños y sus familias. Los profesionales de ABA con los que está trabajando actualmente, con su participación, desarrollarán un paquete de tratamiento basado en ABA que se adapte mejor a las necesidades de su hijo y de su familia. Para obtener más información sobre este tema, le animamos a hablar con su BCBA o a ponerse en contacto con nosotros en info@leafwingcenter.org.
¿Quién puede beneficiarse de la terapia ABA?
Existe la idea errónea de que los principios del ABA son específicos del autismo. Esto no es así. Los principios y métodos del ABA están respaldados científicamente y pueden aplicarse a cualquier persona. Dicho esto, el Cirujano General de los Estados Unidos y la Asociación Americana de Psicología consideran que el ABA es una práctica basada en la evidencia. Cuarenta años de extensa literatura han documentado que la terapia ABA es una práctica efectiva y exitosa para reducir el comportamiento problemático y aumentar las habilidades de los individuos con discapacidades intelectuales y Trastornos del Espectro Autista (TEA). Los niños, adolescentes y adultos con TEA pueden beneficiarse de la terapia ABA. Especialmente cuando se inicia de forma temprana, la terapia ABA puede beneficiar a los individuos al centrarse en los comportamientos desafiantes, las habilidades de atención, las habilidades de juego, la comunicación, la motricidad y las habilidades sociales, entre otras. Las personas con otros problemas de desarrollo, como el TDAH o la discapacidad intelectual, también pueden beneficiarse de la terapia ABA. Aunque se ha demostrado que la intervención temprana produce resultados más significativos en el tratamiento, no hay una edad específica en la que la terapia ABA deje de ser útil.
Además, los padres y cuidadores de personas con TEA también pueden beneficiarse de los principios del ABA. Dependiendo de las necesidades de su ser querido, el uso de técnicas específicas de ABA, además de los servicios 1:1, puede ayudar a producir resultados de tratamiento más deseables. El término "entrenamiento del cuidador" es común en los servicios de ABA y se refiere a la instrucción individualizada que un BCBA o Supervisor de ABA proporciona a los padres y cuidadores. Esto suele implicar una combinación de técnicas y métodos ABA individualizados que los padres y cuidadores pueden utilizar fuera de las sesiones 1:1 para facilitar el progreso continuo en áreas específicas.
La terapia ABA puede ayudar a las personas con TEA, discapacidad intelectual y otros problemas de desarrollo a alcanzar sus objetivos y a llevar una vida de mayor calidad.
¿Cómo es la terapia ABA?
Las agencias que prestan servicios basados en el ABA en el entorno del hogar tienen más probabilidades de aplicar los servicios del ABA de forma similar que haciendo los mismos protocolos o procedimientos exactos. En cualquier caso, una agencia de ABA bajo la dirección de un analista de conducta certificado sigue las mismas teorías basadas en la investigación para guiar el tratamiento que utilizan todas las demás agencias de ABA aceptables.
Los servicios basados en ABA comienzan con una evaluación funcional del comportamiento (FBA). En pocas palabras, una FBA evalúa por qué los comportamientos pueden estar ocurriendo en primer lugar. A partir de ahí, la FBA también determinará la mejor manera de abordar las dificultades utilizando tácticas que han demostrado su eficacia a lo largo del tiempo, centrándose en la sustitución del comportamiento frente a la simple eliminación de un comportamiento problemático. La FBA también tendrá recomendaciones para otras habilidades/comportamientos relevantes que deben ser enseñados y habilidades de los padres que pueden ser enseñadas en un formato de formación de los padres para nombrar algunos. A partir de ahí, la intensidad de los servicios basados en el ABA se determina, de nuevo, en función de las necesidades clínicas de su hijo. La FBA completada se presenta entonces a la fuente de financiación para su aprobación.
Las sesiones individuales entre un técnico de conducta y su hijo comenzarán una vez que se aprueben los servicios. La duración de cada sesión y la frecuencia de estas sesiones por semana/mes dependerán del número de horas que se hayan aprobado para los servicios ABA de su hijo; normalmente, este será el número recomendado en la FBA. Las sesiones se utilizan para enseñar las habilidades/comportamientos identificados mediante procedimientos de enseñanza eficaces. Otro aspecto de los servicios basados en el ABA en el hogar es la formación de los padres. La formación de los padres puede adoptar muchas formas, dependiendo de los objetivos que se hayan establecido durante el proceso de la FBA. El número de horas dedicadas a la formación de los padres también es variable y depende exclusivamente de la necesidad clínica de la misma. Si una sesión 1:1 es entre un técnico de conducta y su hijo, una sesión o cita de formación de padres es entre usted y el supervisor del caso y con y sin la presencia de su hijo, dependiendo del objetivo o los objetivos de los padres identificados. El objetivo del servicio de formación de padres es que usted pueda tener amplias habilidades/conocimientos para que sea más eficaz a la hora de abordar las dificultades de comportamiento que se produzcan fuera de las sesiones programadas de ABA. Dependiendo de los objetivos establecidos, se le puede pedir que participe en las sesiones 1:1 de su hijo. Estas participaciones son una buena manera para que usted practique lo que ha aprendido del supervisor del caso, mientras que al mismo tiempo, tener el técnico de comportamiento disponible para darle retroalimentación a medida que la práctica en esas nuevas habilidades.
Como se mencionó al principio, no hay dos agencias ABA que hagan exactamente lo mismo cuando se trata de prestar servicios ABA; sin embargo, las buenas agencias siempre basarán su práctica en los mismos procedimientos probados empíricamente.
¿Cómo empiezo la terapia ABA?
En la mayoría de los casos, el primer elemento necesario para iniciar la terapia ABA es el informe de diagnóstico del trastorno del espectro autista (TEA) del individuo. Éste suele ser realizado por un médico, como un psiquiatra, un psicólogo o un pediatra del desarrollo. La mayoría de las agencias de terapia ABA y las compañías de seguros pedirán una copia de este informe de diagnóstico durante el proceso de admisión, ya que es necesario para solicitar una autorización de evaluación ABA al proveedor de seguros médicos del individuo.
El segundo elemento necesario para iniciar la terapia ABA es una fuente de financiación. En los Estados Unidos, y en los casos en los que intervienen los seguros Medi-Cal o Medicare, existe un requisito legal para que los servicios ABA estén cubiertos cuando existe una necesidad médica (diagnóstico de TEA). Medi-Cal y Medicare cubren todos los servicios de tratamiento de salud conductual médicamente necesarios para los beneficiarios. Esto normalmente incluye a los niños diagnosticados con TEA. Dado que el Análisis Aplicado de la Conducta es un tratamiento eficaz y basado en la evidencia para las personas con TEA, se considera un tratamiento cubierto cuando es médicamente necesario. En muchos casos, los seguros privados también cubren los servicios de ABA cuando son médicamente necesarios, sin embargo, en estos casos, es mejor hablar directamente con su proveedor de seguro médico para determinar los detalles de la cobertura y para asegurarse de que ABA es, de hecho, un beneficio cubierto. Además, algunas familias optan por pagar los servicios de ABA de su propio bolsillo.
El siguiente paso para iniciar la terapia ABA es ponerse en contacto con un proveedor de ABA con el que esté interesado en trabajar. Dependiendo de su ubicación geográfica, existen agencias de ABA en muchas ciudades de los Estados Unidos. Su compañía de seguros, los grupos de apoyo locales e incluso una búsqueda exhaustiva en Internet pueden ayudarle a encontrar agencias de ABA acreditadas y de buena reputación cerca de usted. Nuestra organización, LeafWing Center, tiene su sede en el sur de California y es reconocida por ayudar a las personas con TEA a alcanzar sus objetivos con la investigación basada en el análisis aplicado de la conducta.
Una vez que haya identificado al proveedor de ABA con el que desea trabajar, éste deberá ayudarle a facilitar los siguientes pasos. Estos incluirán facilitar el papeleo y las autorizaciones con su fuente de financiación. Una vez que comience el proceso de evaluación, un BCBA (Analista de Conducta Certificado) o un Supervisor de Programa cualificado debería ponerse en contacto con usted para concertar horarios en los que se puedan realizar entrevistas con los padres/cuidadores y observaciones de su ser querido. Esto ayudará en el proceso de recopilación de información clínica importante para que, con su colaboración, se puedan establecer los planes y objetivos de tratamiento más eficaces para su ser querido. Este proceso se denomina Evaluación de la Conducta Funcional (FBA) y se explica en diferentes entradas del blog en nuestro sitio web. Con respecto a lo que se puede esperar una vez que la terapia ABA comienza, por favor, lea nuestra entrada del blog titulada: Cuando se inicia un programa ABA, ¿Qué debe esperar razonablemente de su proveedor de servicios?



























